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Seguimiento rallye Barcelona-Dakar 2005 |
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Después de muchos años soñando con participar en el rallye Dakar, nos decidimos a por lo menos vivir junto a los participantes sus experiencias. Por ello realizamos esta ruta que siguió el rallye desde Rabat hasta Atar, en Mauritania. Realizamos un seguimiento muy personal a Carlos Rentero y Alí Machlab que lucieron nuestro logotipo en su coche.
La prólogo de Granada fue espectacular, los camiones y los coches volaban
entre el numeroso público que se había dado cita. Como no queríamos
que nos pillara toda la caravana del Dakar en el embarque, partimos temprano
hacia Algeciras y tras pasar la frontera rápidamente nos fuimos a Rabat,
a nuestro hotel que se encontraba muy cerca del parque cerrado.
A la jornada siguiente madrugamos y nos fuimos a ver la salida de la primera
especial. Vimos las grandes diferencias que había entre los primeros clasificados
y quienes afrontan esta prueba como un simple reto personal. Nuestro primer contacto
con el Dakar en África no pudo se mas espectacular, los coches volaban
sobre la pista, pero sin lugar a dudas los más impresionantes fueron los
camiones. Tras verles pasar en dos puntos nos dirigimos hasta el Parque cerrado
de Agadir, donde charlamos unos minutos con Carlos Rentero y Alí Machlab.
Volveríamos a contactar con la carrera a la altura de Tan-Tan. La jornada
era desapacible ya que soplaba mucho viento, pero se aguantaba bien viendo pasar
uno tras otro a los participantes por esta zona del desierto.
Mientras que la carrera seguía hacia Mauritania entrando por Smara, nosotros
teníamos que ir por carretera, pues no podíamos usar el mismo paso
fronterizo que ellos, eso sí con tiempo suficiente para verles llegar
entre las dunas a unos 30 kilómetros de Atar. Allí estuvimos hasta
bien entrada la noche, pudiendo ver como el cansancio se reflejaba en los moteros
que llegaban exhaustos. Algunos de nuestros compatriotas saludaban haciendo sonar
el claxon y otros incluso se detenían unos instantes. La verdad es que
estaba siendo duro pero muy intenso y espectacular. Esa noche alquilamos una
casa en Atar donde pudimos dormir cómodamente.
El día siguiente era la jornada de descanso, y pasamos todo el día
en el campamento del rally. Era impresionante ver cómo todos los equipos
trabajaban en los coches para dejarlos lo mejor posible para la segunda mitad
de tan dura carrera. Tuvimos la oportunidad de estar un buen rato con nuestros
pilotos españoles, escuchando las mil y una anécdotas que hasta
entonces les había pasado. Por la noche acudimos al "briefing" de
la etapa del día siguiente y compartimos cena en el campamento con los
participantes. Los campamentos son realmente inmensos situados junto a los aeropuertos
repletos de aviones encargados de transportar la gran cantidad de material que
este evento mueve.
Después del descanso, el rally hacía un bucle Atar - Atar. Madrugamos
bastante para ir a buscar la primara dificultad de la carrera: un mar de dunas
situado a unos 70 km de la salida. Llegamos justo a tiempo, unos minutos antes
de que llegara la primera moto, y aquí vimos pasar prácticamente
a todos los participantes que aún quedaban en la carrera. Por la tarde
nos dirigimos a un nuevo punto cerca de la meta donde estuvimos hasta bien entrada
la noche viéndoles pasar mientras nuevamente se levantaba otra tormenta
de arena. Después nos dirigimos a la casa que durante estos dos días
compartimos con Rentero y el equipo valenciano de Objetivo Dakar.
El día siguiente era nuestro último día de contacto con
la carrera. Les vimos salir cerca de Atar, y cuando todos los españoles
habían tomado ya la salida, emprendimos camino de regreso a casa, con
un largo camino por recorrer. |